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Videos for added inspiration May 27th, 2018 by

Vea la versión en español a continuación

Juan Almanza is an agronomist who works with seventy mothers, some single and some married, in three rural communities around Colomi, Cochabamba. Juan teaches them new ways to grow nutritious food, especially two legume crops: broad beans (introduced from Europe centuries ago) and the native lupin. The program is in its third year.

Last year Juan helped each of the three groups of women to plant a demonstration or learning plot. Juan had two new ideas to showcase: two new varieties of sweet lupins that did not have to be soaked and washed to leach out their toxins, and second, planting the whole plot (a small field) with lupins. Previously farmers planted them in a single row along the borders around a potato field.

The learning plot is an idea that Juan adopted from his earlier work with farmer field schools. The women have enjoyed the meetings and appreciated that the sweet lupins can be used in recipes that would be impossible with bitter varieties. The women have made hamburgers, soups and have boiled the lupine beans fresh, to eat like peas. The women have collected 18 recipes which Juan has written up.

Some husbands have resented the time that the women spend at the meetings, because it distracts them from farm work. Some wives quit attending. Juan realized that to keep the women in the group it was important that they receive tangible benefits which they could show to the rest of the family. So this past planting season Juan gave each woman an arroba and a half (about 18 kilos) of broad bean seed, of a new variety from La Paz, and two or three kilos of lupin seed.

Juan showed each group a video on lupins, filmed partly in Colomi, but mostly in Anzaldo, in another province of Cochabamba, where farmers already grow lupins in small fields, not just around the edge. Juan is a skilled agronomist and perfectly capable of teaching about lupins, but trying new varieties and planting them in a new way requires some extra inspiration. Seeing real farmers on the video, successfully growing lupins, gave the women the encouragement they needed. They all planted the lupins Juan gave them.

Juan and I caught up with some of the lupin farmers at the fair, held twice a week in Colomi, where farmers come to sell their produce and to buy food and clothes. Many of the busy mothers from Juan’s groups are retailers two days a week, and farmers on the other days.

As she tends a stall of grains and other dried foods, Marina explains that before they met Juan, some farmers did grow the lupins in whole fields, but they would plant them in furrows a meter apart. The new varieties are much shorter and have to be planted closer together. The video showed how to do this.

Reina Merino was unpacking her bundles of clothing in her small shop. She said that now the women plant lupins “like potatoes,” that is, in furrows, close together, and the farmers now take the trouble to weed the crop. Weeding was also an innovation. Previously lupins would just be planted and left alone until harvest time.

Unfortunately, the women’s hard work did not pay off. This past year the rains were delayed, and then it rained far too much. Some people harvested half of the lupins they were expecting; others reaped almost nothing. Given the disappointing results, I asked Reina if she would plant lupins again. “Of course we will!!” she said.

Juan is convinced that the videos were important.  He says “The best way to see a new thing is with a video. It opens the heart of the rural researcher.”

He plans to show the lupin video again to all of his groups. Juan Almanza is a dedicated, respected extension agent who uses video as one of several tools, along with talks, experimental plots and visits to farmers’ fields. He realizes that showing the video a second time will reinforce what these farmers have already learned. Hopefully the weather this year will repay their efforts.

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United women of Morochata

Acknowledgements

Our work in Bolivia is funded by the McKnight Foundation’s CCRP (Collaborative Crop Research Program). Juan Almanza works for the Proinpa Foundation.

VIDEOS PARA UN POCO MÁS DE INSPIRACIÓN

Por Jeff Bentley, 27 de mayo del 2018

Juan Almanza es un agrónomo que trabaja con setenta madres, algunas solteras y otras casadas, en tres comunidades rurales alrededor de Colomi, Cochabamba. El Ing. Juan les enseña nuevas formas de cultivar alimentos nutritivos, especialmente dos leguminosas: habas (introducidas desde Europa hace siglos) y el tarwi (lupino, chocho o altramuz) nativo. El programa está en su tercer año.

El año pasado, el Ing. Juan ayudó a cada uno de los tres grupos de mujeres a sembrar una parcela de aprendizaje. Juan tenía dos nuevas ideas para mostrar: dos nuevas variedades de tarwi dulces que no tenían que ser remojados y lavados para quitar sus toxinas, y segundo, sembrar toda la parcela con tarwi. Anteriormente, las agricultores los sembraban en una sola fila alrededor del borde de la parcela de papas.

La parcela de aprendizaje es una idea que el ingeniero adoptó de su trabajo anterior con las escuelas de campo para agricultores. Las mujeres han disfrutado de las reuniones y han apreciado que el tarwi dulce se puede usar en recetas que serían imposibles con las variedades amargas. Las mujeres han hecho hamburguesas, sopas y han hervido los tarwis frescos para comer como arvejas. Las mujeres han recogido 18 recetas que Juan ha redactado.

Algunos maridos no están de acuerdo con el tiempo que las mujeres pasan en las reuniones, porque les distrae del trabajo agrícola. Algunas esposas han dejado de asistir. El Ing. Juan se dio cuenta de que para mantener a las mujeres en el grupo era importante que recibieran beneficios tangibles que pudieran mostrar al resto de la familia. Así que en esta última campaña, Juan les dio a cada mujer una arroba y media (unos 18 kilos) de semilla de haba, una nueva variedad de La Paz y dos o tres kilos de semilla de tarwi.

Juan mostró a cada grupo un video sobre altramuces, filmado en parte en Colomi, pero principalmente en Anzaldo, en otra provincia de Cochabamba, donde los agricultores ya cultivan tarwi en pequeñas parcelas, no solo alrededor del borde. Juan es un agrónomo hábil y perfectamente capaz de enseñar sobre el tarwi, pero probar nuevas variedades y plantarlas de una nueva manera requiere algo de inspiración adicional. Ver a agricultores reales en el video, cultivando tarwi exitosamente, les dio a las mujeres el aliento que necesitaban. Todas sembraron el tarwi que Juan les dio.

El Ing. Juan y yo conversamos con algunos de los productores de tarwi en la feria, que se realiza dos veces a la semana en Colomi, donde los agricultores vienen a vender sus productos y comprar comida y ropa. Muchas de las madres de los grupos son minoristas dos días a la semana, y agricultoras en los otros días.

Mientras ella cuida un puesto de granos y otras comidas secas, Marina explica que antes de conocer a Juan, algunos agricultores cultivaban el tarwi en parcelas enteras, pero lo sembraban en surcos a un metro de distancia. Las nuevas variedades son mucho más cortas y deben plantarse más cerca. El video mostró cómo hacer esto.

Reina Merino estaba desempacando sus paquetes de ropa en su pequeña tienda. Ella dijo que ahora las mujeres plantan tarwi “como papas”, es decir, en surcos, más cerca, y que ahora se toman la molestia de carpir (desmalezar) la cosecha. La carpida también fue una innovación. Previamente, el tarwi se sembraba y se dejaba hasta el momento de la cosecha.

Infelizmente, el trabajo duro de las mujeres no dio resultado. El año pasado, las lluvias se retrasaron y luego llovió demasiado. Algunas personas cosecharon la mitad del tarwi que estaban esperando; otras no cosechaban casi nada. Dado los decepcionantes resultados, le pregunté a Reina si plantaría tarwi de nuevo. “¡ Obvio que este año lo vamos a hacer otra vez!” dijo.

El Ing. Juan está convencido de que los videos fueron importantes. Él dice: “La mejor manera de ver una cosa nueva es el video. Abre el corazón del investigador rural.”

Él planifica mostrar el video del lupino nuevamente a todos sus grupos. Juan Almanza es un extensionista dedicado y respetado que usa el video como una de varias herramientas, junto con charlas, parcelas de aprendizaje y visitas a campos de agricultores. Se da cuenta de que mostrar el video por segunda vez reforzará lo que estas agricultoras ya han aprendido. Esperemos que el clima de este año acompañe sus esfuerzos.

Historias previas

Innovando en la cuna del tarwi

Mujeres unidas de Morochata

Agradecimiento

Nuestro trabajo en Bolivia es auspiciado por el CCRP (Programa Colaborativo para la Investigación de los Cultivos) de la Fundación McKnight. Juan Almanza trabaja para la Fundación Proinpa.

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