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At home with agroforestry February 26th, 2023 by

Vea la versi√≥n en espa√Īol a continuaci√≥n

I’ve written about Serafín Vidal before, an agronomist who spends his free time developing an innovative agroforestry system at home. On week days, he works as an extensionist, teaching agroforestry to about 250 farmers around the three main valleys of Cochabamba, Bolivia. These farmers grow mixed orchards of apple and forest trees. The apples provide a crop to sell, and the forest trees provide organic matter and bring up nutrients from deep in the soil. As the trees shed their leaves, they form a mulch that fertilizes the apples and vegetable crops growing on the ground.

Previously, I had visited two of the farmers who Serafín teaches, and I sensed their enthusiasm, but recently, Paul, Marcella, Ana and I got a chance to visit Serafín at his own home, where he planted his first forest, about ten years ago.

Serafín lives in the small town of Arani, about an hour’s drive from Cochabamba. Arani has grown slowly since colonial times, and still has house lots with large garden plots near the central plaza. When Serafín took over one of these plots, there was 700 square meters of grass behind the house. The lifeless soil was crusted with salt.

Working on the weekends, Seraf√≠n tore out the lawn and planted trees, including peaches, figs, plums, prickly pear cactus, apples, avocados, roses, dahlias, gladioli, date palms and native molles, chacatea, trumpetbush, jacaranda, ash, poplar, lloq‚Äôe, and qhewi√Īa. He now has about 100 species of herbs, vegetables, fruit trees and climbing vines, including the tastiest grapes I‚Äôve ever eaten. Seraf√≠n leaves logs and leaf litter on the surface of the earth, as in a natural forest, to decay slowly and fertilize the soil, while providing a habitat for earthworms and other beneficial creatures.

When Serafín establishes an agroforest, in the early years he adds a bit of organic matter on top of the soil. But with time, the trees fertilize the earth on their own, just as in a wild forest, where the soil is dark, and naturally fragrant.

Seraf√≠n scooped up a handful of soil, to show us how it was full of life: earthworms, sow bugs, and larvae of wood-eating beetles. Seraf√≠n explained: ‚ÄúThese larvae have bacteria and fungi in their digestive tract. This is mixed with the dead wood that they eat, enriching the soil.‚ÄĚ

Serafín explains that one of the key principles of agroforestry is to imitate the local forest. This diversity keeps plant healthy. In his planted forest, there are no plant diseases, and no weeds, only self-seeding plants that he keeps. The only pests are birds, attracted to the ripe fruit. Serafín keeps them out with nets. He controls the persistent fruit fly with traps and natural remedies he makes himself (sulphur-lime, caldo de ceniza and fosfito, which we have described in an earlier blog).

Unlike many extensionists, Serafín practices what he teaches. He works out his ideas at home, on his own land, before sharing the principles with farmers, strategically located around the three large valleys of Cochabamba.

Each of these farmers adopts the basic principles of agroforestry, and then becomes an example in their own community. This is important in a system that includes trees, which take years to mature.

Seraf√≠n maintains that agroforestry is less work than other farming styles. ‚ÄúIf we make farming easy, maybe more people will want to be farmers,‚ÄĚ he says.

The 4 principles of agroforestry

  1. Do not disturb the earth. Do not plow it. Plant by making a small hole in the earth with a sharp stick.
  2. Keep the soil permanently covered. E.g. with fallen leaves, branches, logs and living plants.
  3. Imitate the local forest. Combine many plant species of different sizes and different live cycles.
  4. In an agroforestry system, the species live together. They do not compete for nutrients or for light.

Previous Agro-Insight blog stories

Experiments with trees

Apple futures

Friendly germs

Watch the video

Seeing the life in the soil

Acknowledgements

Agronomist Serafín Vidal works for the Fundación Agrecol Andes. He directs the Agroforestería Dinámica project, sponsored by NATUREFUND. Serafín read and commented on a previous version of this blog.

Scientific names of native species

Molle Schinus molle

Chacatea Dodonaea viscosa

Trumpetbush (lluvia de oro) Tecoma sp.

Jacaranda Jacaranda mimosifolia

Ash (fresno) Fraxinus sp.

Poplar (aliso) Populus sp.

Lloq’e Kageneckia lanceolata

Qhewi√Īa Polylepis spp.

EN CASA CON LA AGROFORESTER√ćA

26 de febrero del 2023, por Jeff Bentley

Ya he escrito antes sobre Seraf√≠n Vidal, un ingeniero agr√≥nomo que dedica su tiempo libre a desarrollar un innovador sistema agroforestal en casa. Los d√≠as h√°biles, √©l trabaja como asistente t√©cnico, ense√Īando agroforester√≠a din√°mica a unos 250 agricultores de los tres valles principales de Cochabamba, Bolivia. Estos agricultores cultivan huertos combinados de manzanos y √°rboles forestales. Los manzanos proporcionan una cosecha que vender, y los √°rboles forestales aportan materia org√°nica y nutrientes desde las profundidades del suelo. Cuando los √°rboles se desprenden de sus hojas, forman un mulch que fertiliza los manzanos y las hortalizas sembrados en el suelo.

Anteriormente, yo hab√≠a visitado a dos de los agricultores que Seraf√≠n ense√Īa, y percib√≠ su entusiasmo, pero hace poco, Paul, Marcella, Ana y yo tuvimos la oportunidad de visitar a Seraf√≠n en su propia casa, donde plant√≥ su primer bosque, hace unos diez a√Īos.

Serafín vive en el pueblo de Arani, a una hora en coche de Cochabamba. Arani ha crecido lentamente desde la época colonial, y todavía tiene parcelas de casas con grandes huertos cerca de la plaza central. Cuando Serafín se hizo cargo de una de estas parcelas, había 700 metros cuadrados de grama detrás de la casa. La tierra, sin vida, tenía afloramientos de sal.

Trabajando los fines de semana, Seraf√≠n arranc√≥ el c√©sped y plant√≥ √°rboles, entre ellos durazneros, higos, ciruelos, tunas, manzanos, paltos, rosas, dalias, gladiolos, palma d√°til y los nativos molles, chacatea, lluvia de oro, jacaranda, fresno, aliso, lloq‚Äôe, y qhewi√Īa. Ahora tiene unas 100 especies de hierbas, verduras, √°rboles frutales y vides trepadoras, incluidas las uvas m√°s sabrosas que jam√°s he comido. Seraf√≠n deja troncos y hojarascas en la superficie de la tierra, como en un bosque natural, para que se descompongan lentamente y fertilicen el suelo, al tiempo que dan un h√°bitat para las lombrices de tierra y otras criaturas beneficiosas.

Cuando Seraf√≠n establece un sistema agroforestal, en los primeros a√Īos a√Īade un poco de materia org√°nica sobre el suelo. Pero con el tiempo, los √°rboles fertilizan la tierra por s√≠ solos, como en un bosque silvestre, donde el suelo es oscuro y tiene un rico olor de forma natural.

Seraf√≠n recogi√≥ un pu√Īado de tierra para mostrarnos que estaba llena de vida: lombrices, chanchitos y larvas de escarabajos comedores de madera. Seraf√≠n nos lo explic√≥: “Estas larvas tienen bacterias y hongos en su tracto digestivo. Esto se mezcla con la madera muerta que comen, enriqueciendo el suelo”.

Seraf√≠n explica que uno de los principios clave de la agroforester√≠a es imitar el bosque local. Esta diversidad mantiene sanas las plantas. En su bosque plantado no hay enfermedades de las plantas, ni malezas, s√≥lo plantas que se auto-siembran y que √©l valora. Las √ļnicas dificultades son los p√°jaros, atra√≠dos por la fruta madura. Seraf√≠n los mantiene alejados con redes. Controla la persistente mosca de la fruta con trampas y remedios naturales que √©l mismo fabrica (sulfoc√°lcico, caldo de ceniza, biol y fosfito, que ya hemos descrito en un blog anterior).

A diferencia de muchos t√©cnicos, Seraf√≠n practica lo que ense√Īa. Da vida a sus ideas en casa, en su propia tierra, antes de compartir los principios con los agricultores, ubicados estrat√©gicamente alrededor de los tres grandes valles de Cochabamba (el Valle Alto, el Valle Bajo, y el Valle de Sacaba).

Cada uno de estos agricultores adopta los principios b√°sicos de la agroforester√≠a, y luego se convierte en un ejemplo en su propia comunidad. Esto es importante en un sistema que incluye √°rboles, que tardan a√Īos en madurar.

Seraf√≠n sostiene que la agroforester√≠a da menos trabajo que otros estilos de cultivo. “Si hacemos que la agricultura sea f√°cil, quiz√° m√°s gente quiera ser agricultor”, afirma.

Los 4 principios de la agroforestería

  1. No mover el suelo. No ararlo. Sembrar haciendo un peque√Īo agujero en la tierra con un palo puntiagudo.
  2. Tener cobertura permanente sobre el suelo. Por ejemplo, con hojas caídas, ramas, troncos y plantas vivas.
  3. Imitar el bosque del lugar. Combinar muchas especies de plantas de diferentes tama√Īos y diferentes ciclos de vida.
  4. En el sistema agroforestal, hay convivencia entre todas las especies. No hay competencia por nutrientes ni luz.

Previamente en el blog de Agro-Insight

Experimentos con √°rboles

Manzanos del futuro

Microbios amigables

Mirar el video

Ver la vida en el suelo

Agradecimientos

El ingeniero Serafín Vidal trabaja para la Fundación Agrecol Andes. Conduce el proyecto de Agroforestería Dinámica, financiada por NATUREFUND. Serafín leyó e hizo comentarios sobre una versión previa de este blog.

Nombres científicos de especies nativas

Molle Schinus molle

Chacatea Dodonaea viscosa

Lluvia de oro Tecoma sp.

Jacaranda Jacaranda mimosifolia

Fresno Fraxinus sp.

Aliso Populus sp.

Lloq’e Kageneckia lanceolata

Qhewi√Īa Polylepis spp.

 

 

Listen before you film December 4th, 2022 by

Listen before you film

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Smallholder farmers always have something thoughtful to say. At Agro-Insight when we film videos, we often start by holding a workshop where we write the scripts with local experts. We write the first draft of the script as a fact sheet. Then we share the fact sheet with communities, so they can validate the text, but also to criticize it, like a peer review.

This week in a peri-urban community on the edge of Cochabamba, Bolivia, we met eight farmers, seven women and a young man, who grow organic vegetables. Their feedback was valuable, and sometimes a little surprising.

For example, one fact sheet on agroecological marketing stressed the importance of trust between growers and consumers, who cannot tell the difference between organic and conventional tomatoes just by looking at them. But these practiced farmers can. They told us that the organic tomatoes have little freckles, and are a bit smaller than conventional tomatoes. That’s the perspective that comes from a lot of experience.

The fact sheet on the potato tuber moth, a serious global pest, had background information and some ideas on control. The moth can be controlled by dusting seed potatoes with chalk (calcium carbonate), a natural, non-metallic mineral. The chalk contains small crystals that irritate and kill the eggs and larvae of the moth. This idea caught the farmers’ imagination. They wanted to know more about the chalk, and where to get it and how to apply it. (It is a white powder, that is commonly sold in hardware stores, as a building material). Our video will have to make carefully explain how to use chalk to control the tuber moth.

The reaction that surprised me the most was from the fact sheet on soil analysis. The fact sheet described two tests, one to analyze pH and another to measure soil carbon. The tests were a bit complex, and a lot to convey in one page. I was prepared for confusion, but instead, we got curiosity. The women wanted to know more about the pH paper, where could they buy it? What would pH tell them about managing their soils? Could we come back and give them a demonstration on soil analysis? Smallholders are interested in soil, and interested in learning more about it.

As we were leaving, we thanked the farmers for their time and help.

They replied that they also wanted to thank us: for listening to them, for taking them into account. ‚ÄúIt should always be like this.‚ÄĚ They said ‚ÄúNew ideas should be developed with farmers, not in the office.‚ÄĚ

Paul and Marcella and I will be back later to make videos on these topics, to share with farmers all over the world. Listening to smallholders early in the video-making, before getting out the camera, helps to make sure that other farmers will find the videos relevant when they come out.

 

ESCUCHAR ANTES DE FILMAR

Jeff Bentley, 4 de diciembre del 2022

Los peque√Īos agricultores siempre tienen algo interesante que decir. En Agro-Insight, cuando filmamos v√≠deos, solemos empezar por celebrar un taller donde escribimos los guiones con expertos locales. Escribimos el primer borrador del guion en forma de hoja volante. Luego compartimos la hoja volante con las comunidades, para que puedan validar el texto, pero tambi√©n para que lo critiquen, como una revisi√≥n por pares.

Esta semana, en una comunidad periurbana de las afueras de Cochabamba, Bolivia, nos reunimos con ocho agricultores, siete mujeres y un joven, que cultivan verduras org√°nicas. Sus comentarios fueron valiosos, y a veces un poco sorprendentes.

Por ejemplo, una hoja volante sobre la comercializaci√≥n agroecol√≥gica destacaba la importancia de la confianza entre los productores y los consumidores, que no pueden diferenciar los tomates ecol√≥gicos de los convencionales con s√≥lo mirarlos. Pero estas agricultoras experimentadas s√≠ pueden. Nos dijeron que los tomates ecol√≥gicos tienen peque√Īas pecas y son un poco m√°s peque√Īos que los convencionales. Esa es la perspectiva que da la experiencia.

La hoja informativa sobre la polilla de la papa, una grave plaga a nivel mundial, ten√≠a informaci√≥n de fondo y algunas ideas sobre su control. La polilla puede controlarse cubriendo las papas de siembra con tiza (carbonato c√°lcico), un mineral natural no met√°lico. La tiza contiene peque√Īos cristales que irritan y matan los huevos y las larvas de la polilla. Esta idea llam√≥ la atenci√≥n de los agricultores. Quer√≠an saber m√°s sobre la tiza, d√≥nde conseguirla y c√≥mo aplicarla. (Se trata de un polvo blanco que se vende en las ferreter√≠as como material de construcci√≥n). Nuestro video tendr√° que explicar cuidadosamente c√≥mo usar la tiza para controlar la polilla del tub√©rculo.

La reacci√≥n que m√°s me sorprendi√≥ fue la de la hoja volante sobre el an√°lisis del suelo. La hoja volante describ√≠a dos pruebas, una para analizar el pH y otra para medir el carbono del suelo. Las pruebas eran un poco complejas, y mucho para transmitir en una p√°gina. Yo estaba preparado para la confusi√≥n, pero en lugar de eso, obtuvimos curiosidad. Las mujeres quer√≠an saber m√°s sobre el papel de pH, ¬Ņd√≥nde pod√≠an comprarlo? ¬ŅQu√© les dir√≠a el pH sobre el manejo de sus suelos? ¬ŅPodr√≠amos volver y hacerles una demostraci√≥n sobre el an√°lisis del suelo? Los peque√Īos agricultores se interesan por el suelo y quieren aprender m√°s sobre ello.

Cuando nos íbamos, dimos las gracias a las agricultoras por su tiempo y su ayuda.

Ellas respondieron que tambi√©n quer√≠an darnos las gracias a nosotros: por escucharles, por tenerles en cuenta. “Siempre deber√≠a ser as√≠”. Dijeron: “Las nuevas ideas deben desarrollarse con los agricultores, no en la oficina”.

Paul, Marcella y yo volveremos m√°s tarde a hacer videos sobre estos temas, para compartirlos con los agricultores de todo el mundo. Escuchar a los peque√Īos agricultores al principio de la realizaci√≥n del v√≠deo, antes de sacar la c√°mara, ayuda a asegurarse de que otros agricultores encontrar√°n los videos pertinentes cuando se publiquen.

A better way to make holes June 12th, 2022 by

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Eleven heads think better than one, as I saw recently in the northern Andes. While filming a video with Paul and Marcella, local people in Ancash, Peru were telling us that they plant pasture seed by ‚Äúmaking a hole‚ÄĚ and sprinkling in some grass seed and a bit of composted manure. It sounded pretty mundane until I saw someone do it.

Local livestock owners, Feliciano Cruz and Estela Balabarca, took us to see them plant grass in their pasture. Don Feliciano grabbed what looked like a pick, swung it into the ground and pulled up a perfect, fist-sized plug of sod. With a practiced hand, he moved quickly across the pasture, swinging his pick, with lumps of sod flying over his shoulder. In a second or two he could make a perfect, round hole about three inches deep (10 cm).

Do√Īa Estela sprinkled some dry manure into the hole, and added a bit of rye grass seed she had harvested herself, and that was it. The seed wasn‚Äôt buried, but enough earth fell in from the sides of the hole to gently cover it.

When the seed sprouts at the bottom of its little hole, it is protected from the wind and animals, but will let in the rain water. Don Feliciano calls his invention the sacabocada (bite-taker), because it takes little bites out of the soil. He designed it to have a way to plant improved fodder grass without plowing the soil.

In a previous blog (The committee of the commons) I mentioned the CIAL, a committee for local, farmer experimenters. I asked don Feliciano how he invented the bite-taker. He said that in the CIAL, they realized that they need to avoid plowing, to conserve the soil. So, they designed a tool, based on the pick, but it made a big crack in the earth, and it did not release the clod. So the CIAL members kept talking about how to improve the bite-taker.

Don Feliciano said these discussions were ‚Äúalmost like a game,‚ÄĚ until they came up with the idea of welding a short tube to a pick head. That design worked. The CIAL got the municipality to fund them to make 25 copies for 25 soles (about $6) each. Don Feliciano is not sure how many people use the bite-taker, but we did hear about the technique from at least one other community member.

The CIAL itself was an innovation, created by a team in Colombia, to bring together farmers and agronomists to dream up fresh ideas. The CIAL reached this corner of Peru through Vidal Rond√°n, an adult educator who read about the farmer committee, and contacted its creators for advice. He organized several of the CIALs. Nearly 25 years later, this community of farmers in the northern Peruvian Andes is still using the CIALs as a way to bring people together to stimulate creative thought.

In agricultural development, useful ideas, like CIALs, tend to blossom and then die, instead of evolving. This is partly because it is more rewarding to think of new tools and give them cool names than to tinker with an old concept. Like the bite-taker, the CIAL may have deserved a wider application than it got. But then, the bite-taker and the CIAL are both still available to be dusted off, or to provide inspiration for the next Big Idea.

Related Agro-Insight blogs

The committee of the commons

Moveable pasture

Further reading

Ashby, Jacqueline Anne 2000 Investing in farmers as researchers: Experience with local agricultural research committees in Latin America. Cali, Colombia: CIAT.

Video on another idea for research in rural communities

Succeed with seeds

Acknowledgements

The visit to Peru to film various farmer-to-farmer training videos with farmers like don Feliciano was made possible with the kind support of the Collaborative Crop Research Program (CCRP) of the McKnight Foundation. Thanks to Vidal Rond√°n of the Mountain Institute for introducing us to the community.

MEJORES AGUJEROS PARA SEMBRAR PASTO

Jeff Bentley, 12 de junio del 2023

Once cabezas piensan mejor que una, como confirm√© hace poco en el norte de los Andes. Mientras grab√°bamos un video con Paul y Marcella, la gente de Ancash (Per√ļ) nos contaba que ellos sembraban los pastos “haciendo un hueco” y echando algunas semillas de pasto y un poco de esti√©rcol compostado. Sonaba bastante mundano hasta que vi a alguien hacerlo.

Los ganaderos locales, Feliciano Cruz y Estela Balabarca, nos llevaron a ver c√≥mo sembraban el pasto. Don Feliciano agarr√≥ lo que parec√≠a una picota, la clav√≥ en la tierra y sac√≥ un tap√≥n de c√©sped, del tama√Īo de un pu√Īo. Con una mano experta, se movi√≥ r√°pidamente sobre el pasto, moviendo la picota de arriba para abajo, con trozos de c√©sped volando sobre su hombro. En un segundo o dos pudo hacer un agujero perfecto y redondo de unos 10 cm de profundidad.

Do√Īa Estela esparci√≥ un poco de esti√©rcol seco en el agujero y a√Īadi√≥ un poco de semilla de ray gras que ella misma hab√≠a cosechado, y eso fue todo. La semilla no se enterr√≥, pero cay√≥ suficiente tierra por los lados del agujero para cubrirla ligeramente.

Cuando la semilla brota en el fondo de su agujerito, queda protegida del viento y de los animales, pero deja entrar el agua de la lluvia. Don Feliciano llama a su invento la sacabocada, porque saca peque√Īas bocadas de la tierra. Lo dise√Ī√≥ para poder sembrar pasto forrajero mejorado sin arar la tierra.

En un blog anterior (Comit√© campesino) mencion√© el CIAL, un comit√© de experimentadores locales y campesinos. Le pregunt√© a don Feliciano c√≥mo hab√≠a inventado la sacabocada. Me dijo que en el CIAL se dieron cuenta de que necesitaban evitar arar el suelo, para conservarlo. As√≠ que dise√Īaron una herramienta, basada en el pico, pero que hac√≠a una gran grieta en la tierra, y no soltaba el terr√≥n. As√≠ que los miembros del CIAL siguieron hablando de c√≥mo mejorar la sacabocada.

Don Feliciano dijo que estas discusiones eran “casi como un juego”, hasta que se les ocurri√≥ soldar un tubo corto a la cabeza de la picota. Ese dise√Īo funcion√≥. El CIAL consigui√≥ que la municipalidad les financiara la fabricaci√≥n de 25 ejemplares por 25 soles (unos 6 d√≥lares) cada uno. Don Feliciano no est√° seguro de cu√°ntas personas usan la sacabocada, pero nos enteramos de la t√©cnica por al menos otro miembro de la comunidad.

El CIAL en s√≠ mismo fue una innovaci√≥n, creada por un equipo de Colombia, para reunir a agricultores y agr√≥nomos con el fin de experimentar con nuevas ideas. El CIAL lleg√≥ a este rinc√≥n de Per√ļ a trav√©s de Vidal Rond√°n, un educador de adultos que ley√≥ sobre el comit√© de agricultores y se puso en contacto con sus creadores para pedirles consejo. √Čl organiz√≥ varios de los CIALes. Casi 25 a√Īos despu√©s, esta comunidad de agricultores del norte de los Andes peruanos sigue usando los CIALes como forma de reunir a la gente para estimular el pensamiento creativo.

En el desarrollo agr√≠cola, las ideas √ļtiles, como los CIAL, tienden a florecer y luego morir, en vez de evolucionarse. Esto se debe, en parte, a que es m√°s gratificante pensar en nuevas herramientas y darles nombres atractivos que retocar un concepto antiguo. Al igual que la sacabocada, el CIAL podr√≠a haber merecido una aplicaci√≥n m√°s amplia de la que tuvo. Pero tanto la sacabocada como el CIAL siguen estando disponibles para ser desempolvados, o para servir de inspiraci√≥n para la pr√≥xima Gran Idea.

Otros blogs de Agro-Insight

Comité campesino

Pasto movible

Lectura adicional

Ashby, Jacqueline A., Ann R. Braun, Teresa Gracia, M. D. P. Guerrero, Luis Alfredo Hernández Romero, Carlos Arturo Quirós Torres, y J. A. Roa. 2001.La comunidad se organiza para hacer investigación: experiencias de los comités de investigación agrícola local, CIAL en América Latina. CIAT: Cali, Colombia

Video sobre otra idea para investigación en comunidades

Succeed with seeds

Agradecimientos

Nuestra visita al Per√ļ para filmar varios videos agricultor-a-agricultor con agricultoras como don Feliciano fue posible gracias al generoso apoyo del Programa Colaborativo de Investigaci√≥n de Cultivos (CCRP) de la Fundaci√≥n McKnight. Gracias a Vidal Rond√°n del Instituto Monta√Īo por presentarnos a la comunidad.

 

 

 

Mother and calf May 8th, 2022 by

Nederlandse versie hieronder

Estela Balabarca and her husband Feliciano Cruz, in the village of Canrey Chico, in Ancash, Peru, are in their late fifties early sixties and every day milk their 8 cows. One morning, the couple had invited us to join them while they moved their cows and calves to a new pasture, something we wanted to film for our video on rotational grazing.

Marcella, Jeff and I arrive early, to be sure we don’t miss this event. Feliciano opens the gate for us and tells us that they still need to milk their cows before moving them. Although we already had some shots from a local person milking, Marcella, who lets no moment go to waste, starts filming, while Jeff and I keep out of the frame and carefully observe how they go about milking.

All cows are tethered. Tied with a rope to a peg pounded into the soil, the animals can only graze a certain circle of pasture. Their calves are tethered a bit further down in the field. When Feliciano releases one calf, she immediately runs to her mother to suckle. From the other side of the cow, Feliciano, removes the teat from the calf’s mouth after which she quickly searches another teat to suckle on. After having repeated this several times, Feliciano knows the cow is releasing her milk. He now pulls the rope of the calf away from the mother, and inserts the peg in the soil, leaving the rope just long enough so that the calf can be nuzzled by her mother.

When you take the time to watch this scene, and see how mother and calf lovingly rub against each other, you cannot but feel tenderness for the animals and respect for the farmers who treat their animals like loving, living creatures.

Their cows look healthy, mostly crossbreeds with the Brown Swiss breed, and seeing the grasses and flowering plants as we have in Europe, and snow-peaked mountains in the back, it takes little imagination to think for a moment that you are in Switzerland.

In less than 5 minutes Estela has her bucket full of creamy milk. When I ask her how much each cow gives, she says: ‚ÄúEach cow gives about 6 litres of milk. You see my bucket is full, but the top is all foam.‚ÄĚ In the evening, each cow gives another 3 to 4 litres. Both the milk and the cheese they prepare from it are sold to the local community.

After finishing milking a cow, the farmer releases the calf again. As she suckles, the calf drains the mother’s teats of any remaining milk. This ensures that the teat does not get the bacterial infection called mastitis. This painful infection of teats and udder, after which the cow may stop giving milk, is a frequent disease across the globe for which often antibiotics are used.

While industrial farming has reduced cows to milking machines who may never get to see a green pasture or have time to caress their offspring, it is encouraging that various international efforts are being made to bring back ethical values in food production. The Natural Livestock Farming Foundation (NLF) is one such great initiative that shares experiences between dairy farmers in the Netherlands, India, Uganda and Ethiopia (among others). NLF regularly organises international webinars and events on natural ways of dairy calf raising and animal health. By including examples in farmer-to-farmer training videos, such as the one we are producing on rotational grazing in Peru, we hope such respectful practices will inspire farmers across the world.

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Farming as a lifestyle

Asking about cows

Caring for animals, with plants

Veterinarians and traditional animal health care

Kicking the antibiotic habit

Trust that works

Stuck in the middle

Acknowledgements

The visit to Peru to film various farmer-to-farmer training videos with farmers like do√Īa Estela and don Fernando was made possible with the kind support of the Collaborative Crop Research Program (CCRP) of the McKnight Foundation. Thanks to Vidal Rond√°n of the Mountain Institute for introducing us to the community.

Videos on how to improve livestock

See the many training videos on livestock hosted on the Access Agriculture video platform.

 

Moeder en kalf

Estela Balabarca en haar man Feliciano Cruz, in het dorp Canrey Chico, in Ancash, Peru, zijn eind vijftig begin zestig en melken elke dag hun 8 koeien. Op een ochtend had het echtpaar ons uitgenodigd om met hen mee te gaan terwijl ze hun koeien en kalveren naar een nieuwe weide verplaatsten, iets wat we wilden filmen voor onze video over rotatiebegrazing.

Marcella, Jeff en ik komen vroeg aan, om er zeker van te zijn dat we dit evenement niet missen. Feliciano opent het hek voor ons en vertelt ons dat ze hun koeien nog moeten melken voordat ze verplaatst worden. Hoewel we al enkele opnamen hadden van een lokaal persoon die aan het melken was, begint Marcella, die geen moment onbenut laat, te filmen, terwijl Jeff en ik buiten beeld blijven en zorgvuldig observeren hoe ze te werk gaan bij het melken.

Alle koeien zijn vastgebonden. Vastgebonden met een touw aan een in de grond geslagen pin, kunnen de dieren alleen grazen in een bepaalde cirkel van de weide. Hun kalveren zijn vastgebonden een eindje verderop in het veld. Als Feliciano een kalf loslaat, rent het onmiddellijk naar haar moeder om te zogen. Aan de andere kant van de koe gezeten, verwijdert Feliciano de speen uit de mond van het kalf, waarna het snel een andere speen zoekt om aan te zuigen. Na dit verschillende keren herhaald te hebben, weet Feliciano dat de koe haar melk aan het afgeven is. Hij trekt nu het touw van het kalf weg van de moeder, en steekt de pin in de grond, waarbij hij het touw net lang genoeg laat zodat het kalf door haar moeder kan worden geknuffeld.

Als je de tijd neemt om dit tafereel te bekijken, en ziet hoe moeder en kalf liefdevol tegen elkaar aan schuren, kun je niet anders dan tederheid voelen voor de dieren en respect voor de boeren die hun dieren behandelen als liefdevolle, levende wezens.

Hun koeien zien er gezond uit, meestal kruisingen van het ras Brown Swiss, en bij het zien van de grassen en bloeiende planten zoals wij die in Europa hebben, en de met sneeuw bedekte bergen op de achtergrond, is er weinig fantasie nodig om je voor een moment in Zwitserland te wanen.

In minder dan 5 minuten heeft Estela haar emmer vol romige melk. Als ik haar vraag hoeveel elke koe geeft, zegt ze: “Elke koe geeft ongeveer 6 liter melk. Je ziet dat mijn emmer vol is, maar de bovenkant is allemaal schuim.” s Avonds geeft elke koe nog eens 3 tot 4 liter. Zowel de melk als de kaas die ze ervan maken, worden verkocht aan de plaatselijke gemeenschap.

Nadat de boer klaar is met het melken van de koe, laat hij het kalf weer vrij. Terwijl het kalf zoogt, onttrekt het de resterende melk aan de spenen van de moeder. Dit zorgt ervoor dat de speen niet de bacteri√ęle infectie oploopt die mastitis wordt genoemd. Deze pijnlijke infectie van spenen en uier, waarna de koe kan stoppen met het geven van melk, is een veel voorkomende ziekte over de hele wereld waarvoor vaak antibiotica worden gebruikt.

Terwijl de industri√ęle landbouw koeien tot melkmachines heeft gereduceerd die misschien nooit een groene weide te zien krijgen of tijd hebben om hun kalveren te strelen, is het bemoedigend dat er diverse internationale inspanningen worden geleverd om ethische waarden in de voedselproductie terug te brengen. De Natural Livestock Farming Foundation (NLF) is zo’n geweldig initiatief dat ervaringen uitwisselt tussen melkveehouders in onder meer Nederland, India, Oeganda en Ethiopi√ę. NLF organiseert regelmatig internationale webinars en evenementen over natuurlijke manieren van melkkalveropfok en dierengezondheid. Door voorbeelden op te nemen in trainingsvideo’s van boer tot boer, zoals de video die we momenteel maken over rotatiebegrazing in Peru, hopen we dat dergelijke respectvolle praktijken boeren over de hele wereld zullen inspireren.

Seeing with your hands April 10th, 2022 by

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Potatoes sold at the market have to be sorted by size, which sounds more tedious than it is. This past February, Nancy Herrera, a farmer in Locoa, near Latacunga, explained that sorting is easy, because the hands know how to do it.

This seemed odd to me, until I saw people selecting potatoes that way in Cuturiví Chico, near Pujilí, in Cotopaxi. Agronomist Victoria López had convinced a farm family to let us film them harvesting a field of potatoes. They used their hoes to gently break open the ridges of earth, and reveal the tubers inside.

The potatoes were tossed into little piles in the field, and the family immediately sorted them, which is important because each size has its own use. But the family does not sit at a pile, tossing each tuber into smaller piles. They have a more efficient strategy.

First, don Abelardo took a bag and moved from pile to pile, taking out the largest potatoes, about the size of his fist. These are the ‚Äúgruesas,‚ÄĚ that is, the ‚Äúthick‚ÄĚ or big ones. These will be sold immediately. His daughter-in-law collected the next smallest size, ‚Äúla segunda,‚ÄĚ about the size of an egg. These would be kept for seed, or they could be sold, if the price was right. Their cousin collected the smallest ones, in another bag, ‚Äúla tercera,‚ÄĚ which would be seed if the bigger ones were all sold. It took a few minutes for three people to sort out this small harvest. The potatoes that were left are ‚Äúkuchi,‚ÄĚ from the Kichwa word for ‚Äúpig;‚ÄĚ these were gathered up last and would be used as animal feed. They included not just the smallest tubers, but also bigger ones that were damaged. Sorting this way efficiently grades the potatoes by size while culling the unhealthy ones.

Finally, don Abelardo sewed each bag shut with blue twine. Each bag was tied in a different knot to indicate its size. The bag with the big gruesas had two ears. The segundas were in a one-eared bag. The tercera bag has no ears at all, and the kuchi potatoes are in a bag with one ear, but with blue twine tied to the ear itself (in case the kuchi is ever sold). There is a potential market for all potatoes and the ears on the bag communicate the size all the way down the market chain, from farmers to wholesalers to retailers.

As the family sorts the potatoes, Marcella films them for a video on seed potato. The farmers’ practiced hands move quickly, and gracefully, accurately sorting the potatoes while barely glancing at them.

Like everything that family farmers do, there is art in these bags of potatoes, neatly and accurately sorted by size, and bagged, some for sale, some for animals, and two medium sizes that will be stored for a while and eaten, sold or used as seed, depending on the rise and fall of market prices.

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Acknowledgements

Thanks to Ing. Victoria L√≥pez (Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias‚ÄĒINIAP) for sharing her knowledge of Ecuador and farming with us, and for introducing us to the farmers she works with.

LAS MANOS CONOCEN

Jeff Bentley, 10 de abril del 2022

Las papas que se venden en el mercado tienen que clasificarse por tama√Īo, lo que parece m√°s tedioso de lo que es. El pasado mes de febrero, Nancy Herrera, una agricultora de Locoa, cerca de Latacunga, explic√≥ que la clasificaci√≥n es f√°cil, porque las manos saben c√≥mo hacerlo.

Esto me pareci√≥ extra√Īo, hasta que vi a gente seleccionando papas de esa manera en Cuturiv√≠ Chico, cerca de Pujil√≠, en Cotopaxi. La ingeniera agr√≥noma Victoria L√≥pez hab√≠a convencido a una familia de agricultores para que les dej√°ramos filmar la cosecha de un campo de papas. Usaron sus azadones para abrir suavemente las crestas de tierra y revelar los tub√©rculos que hab√≠a dentro.

Las papas se colocan en peque√Īos montones en el campo y la familia las clasifica inmediatamente, lo que es importante porque cada tama√Īo tiene su propio uso. Pero la familia no se sienta junto a un mont√≥n, echando cada tub√©rculo en montones m√°s peque√Īos. Tienen una estrategia m√°s eficaz.

En primer lugar, don Abelardo agarra una bolsa y pasa de un mont√≥n a otro, sacando las papas m√°s grandes, del tama√Īo de su pu√Īo. Estas son las “gruesas”, es decir, las “gruesas” o grandes. Se venden inmediatamente. Su nuera recog√≠a el siguiente tama√Īo m√°s peque√Īo, “la segunda”, del tama√Īo de un huevo. Estas se guardan como semilla o se venden, si el precio est√° bien. Su prima recog√≠a las m√°s peque√Īas, en otra bolsa, “la tercera”, que ser√≠a semilla si se vend√≠an todas las m√°s grandes. Las tres personas tardaron unos minutos en recoger esta peque√Īa cosecha. Las papas que quedaron son “kuchi”, palabra kichwa que significa “cerdo”; se recogieron en √ļltimo lugar y se usar√≠an como alimento para animales. Las papas kuchis no solo inclu√≠an los tub√©rculos m√°s peque√Īos, sino tambi√©n los grandes que estaban da√Īados. La clasificaci√≥n de este modo permite separar eficazmente las papas por su tama√Īo, al tiempo que se eliminan las que est√°n mal.

Por √ļltimo, don Abelardo cos√≠a cada bolsa con una cabuya azul. Cada bolsa estaba atada con un nudo diferente para indicar su tama√Īo. La bolsa con las gruesas ten√≠a dos orejas. Las segundas estaban en una bolsa de una oreja. La tercera bolsa no ten√≠a ninguna oreja, y las papas kuchis estaban en una bolsa con una oreja, pero con cabuya azul atada a la oreja (por si alguna vez se vende la kuchi). Hay un mercado potencial para todas las papas y las orejas de la bolsa comunican el tama√Īo a lo largo de toda la cadena de mercado, desde los agricultores hasta los mayoristas y los minoristas.

Mientras la familia clasifica las papas, Marcella las filma para un video sobre las papas de semilla. Las manos expertas de los agricultores se mueven con rapidez y elegancia, clasificando las papas con precisión y sin apenas mirarlas.

Como todo lo que hacen las familias agr√≠colas, hay arte en estas bolsas de papas, ordenadas con precisi√≥n por tama√Īos, y embolsadas, algunas para la venta, otras para los animales, y dos tama√Īos medianos que se almacenar√°n durante un tiempo y se comer√°n, vender√°n o usar√°n como semilla, dependiendo de las subidas y bajadas de los precios del mercado.

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Agradecimientos

Gracias a la Ing. Victoria López (Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias-INIAP), y a por compartir su conocimiento del agro ecuatoriano, y por presentarnos a las familias con las cuales trabaja.

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