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Validating local knowledge July 26th, 2020 by

Vea la versi√≥n en espa√Īol a continuaci√≥n

Paul and I have written earlier stories in this blog about the yapuchiris, expert farmer-researcher-extensionists on the semi-arid, high plains of Bolivia. At 4000 meters above sea level (over 13,000 feet), seasoned farmers know how to observe plants and animals, clouds and stars, to predict the weather, especially to answer the Big Question on their minds: when will the rains start, so I can plant my crop?

All of the yapuchiris know some traditional ways of predicting the weather. Some yapuchiris also write their observations on a special chart they have designed with their agronomist colleagues at Prosuco, an organization in La Paz. The chart, called a Pachagrama, allows the yapuchiris to record the weather each day of the year, just by penciling in a few dots, so they can see if their predictions come true, and how the rains, frosts and hail affect their crops.

It can be daunting to prove the value of local knowledge, but it is worth trying.

Eleodoro Baldivieso is an agronomist with Prosuco, which has spent much of the past year studying the results of the Pachagrama weather-tracking charts. As he explained to me recently, Prosuco took four complete Pachagramas (each one filled out over seven years) containing 42 cases; each case is a field observed over a single season by one of the yapuchiris. Comparing the predicted weather with the recorded weather allowed Prosuco to see if the Pachagramas had helped to manage risk, mainly by planting a couple of weeks early, on time, or two weeks late.

Frost, hail and unpredictable rainfall are the three main weather risks to the potato and quinoa crops on the Altiplano. In October, a little rain falls, hopefully enough to plant a crop, followed by more rain in the following months. Average annual rainfall is only 800 mm (about 30 inches) in the northern Altiplano, and a dry year can destroy the crop.

For the 42 cases the study compared the yapuchiri’s judgement on the harvest (poor, regular, or good) with extreme weather events (like frost), and the planting date (early, middle or late) to see if variations in the planting date (based on weather predictions) helped to avoid losses and bring in a harvest.

The study found that crops planted two weeks apart can suffer damage at different growth stages of the plant. For example, problems with rainfall are especially risky soon after potatoes are planted, affecting crops planted early and mid-season. Frost is more of a risk for early potatoes at the start of the season, and for late potatoes when they are flowering. Hail is devastating when it falls as the mid and late planted potatoes are flowering.

The yapuchiris are often able to accurately predict frost, hail, and rainfall patterns months in advance. Scientific meteorology does a good job predicting such weather a few days away, but not several months in advance. When you plant your potatoes, modern forecasts cannot tell you what the weather will be like when the crop is flowering. Forecasting the weather in a challenging environment is helpful, at least some of the time. Planting two weeks early or two weeks late may help farmers take best advantage of the rain, but then expose the crop to frost or hail. Changing the planting dates can help farmers avoid one risk, but not another.

The weather is so complicated that risk can never be completely managed. And because scientific meteorology cannot predict hail and frost months in advance, local knowledge fills a void that science may never replace.

Previous blog stories

Cultivating pride in the Andes

To see the future

Predicting the weather

Watch the video

Recording the weather

Watch the presentation by Eleodoro Baldivieso (in Spanish)

http://andescdp.org/cdp16/seminarios/seminario_4_respondiendo_amenazas_productivas/yapuchiris_Prosuco

Acknowledgement

This work with weather is funded by the McKnight Foundation’s Collaborative Crop Research Program (CCRP). Francisco Condori, Luciano Mamani, Félix Yana and Santos Quispe are the yapuchiris who participated in this research. Thanks to Eleodoro Baldivieso, María Quispe, and Sonia Laura of Prosuco for reading and commenting on a previous version of this story. The first two photos are courtesy of Prosuco.

VALIDANDO LOS CONOCIMIENTOS LOCALES

Por Jeff Bentley

26 de julio del 2020

Paul y yo hemos escrito historias anteriores en este blog sobre los Yapuchiris, expertos agricultores-investigadores y extensionistas en el Altiplano semi√°rido boliviano. A los 4000 metros sobre el nivel del mar, los agricultores experimentados saben c√≥mo observar plantas y animales, nubes y estrellas para predecir el clima, especialmente para responder a la Gran Pregunta en sus mentes ¬Ņcu√°ndo comenzar√°n las lluvias para yo pueda sembrar mi chacra?

Todos los Yapuchiris conocen algunas formas tradicionales de predecir el tiempo. Algunos Yapuchiris tambi√©n apuntan sus observaciones en un cuadro especial que han dise√Īado con sus colegas, los ingenieros agr√≥nomos de Prosuco, una organizaci√≥n en La Paz. El cuadro, llamado Pachagrama, permite a los Yapuchiris registrar el tiempo cada d√≠a del a√Īo, con s√≥lo dibujar algunos puntos, para que puedan ver si sus predicciones se hagan realidad y como las lluvias, heladas y granizadas afectan sus cultivos.

Puede ser difícil comprobar ese conocimiento local, pero vale la pena intentarlo.

El Ing. Eleodoro Baldivieso, de Prosuco, ha pasado gran parte del a√Īo pasado estudiando los resultados de los Pachagramas. C√≥mo √©l me explic√≥ hace poco, Prosuco tom√≥ cuatro Pachagramas completos (de siete campa√Īas agr√≠colas) y 42 casos; cada caso es una parcela observada durante una campa√Īa por uno de los yapuchiris. El comparar el tiempo previsto con el tiempo registrado permiti√≥ a Prosuco ver si los Pachagramas hab√≠an ayudado a manejar el riesgo, principalmente mediante la siembra temprana (dos semanas antes), intermedia y tard√≠a (dos semanas despu√©s).

Las heladas, el granizo y la lluvia impredecible son los tres principales riesgos meteorol√≥gicos para los cultivos de papa y quinua en el Altiplano. En octubre cae un poco de lluvia, con la esperanza de que sea suficiente para sembrar un cultivo, seguida hasta marzo por m√°s lluvia. La precipitaci√≥n media anual es s√≥lo 800 mm en el Altiplano Norte, y un a√Īo seco puede destruir la cosecha, lo mismo que un a√Īo con mucha lluvia.

Para los 42 casos el estudio comparó la evaluación del Yapchiri de la cosecha (malo, regular, o bueno) con eventos extremos de tiempo (como heladas), con las fechas de siembra (temprano, mediano, o tarde) para ver si el variar la fecha de siembra (basado en el pronóstico del Yapuchiri) ayudó a evitar pérdidas y lograr una cosecha.

El estudio hall√≥ que los cultivos sembrados a dos semanas de diferencia pueden sufrir da√Īo en diferentes etapas de crecimiento da las plantas. Por ejemplo, los problemas con las lluvias son especialmente arriesgados poco despu√©s de la siembra de la papa, afectando m√°s a la siembra tempran, a principios y mediados de la temporada. Las heladas son m√°s riesgosas para las papas tempranas al comienzo de la temporada, y para las papas tard√≠as justo en la √©poca de floraci√≥n. El granizo es devastador para las siembras intermedias y tard√≠as, si la papa est√° en flor.

Los Yapuchiris a menudo son capaces de predecir con certeza las heladas, el granizo y los patrones de lluvia, con meses de antelaci√≥n. La meteorolog√≠a cient√≠fica a menudo puede predecir ese tiempo a unos pocos d√≠as, pero con meses de anticipaci√≥n. Cuando siembras tu papa, el pron√≥stico moderno no te puede decir c√≥mo ser√° el tiempo cuando tu cultivo est√° en flor. Pronosticar el tiempo en un entorno desafiante es √ļtil, al menos parte del tiempo. Sembrar dos semanas antes o dos semanas despu√©s puede ayudar a los agricultores a aprovechar mejor la lluvia, pero se expone el cultivo a las heladas o granizo, cuando es m√°s vulnerable. Cambiar las fechas de siembra puede ayudar a los agricultores a evitar uno de los riesgos, pero no siempre a todos.

El clima es tan complicado que el riesgo nunca puede ser manejado completamente. Y debido a que la meteorología científica no puede predecir el granizo y las heladas con meses de anticipación, el conocimiento local llena un vacío que la ciencia tal vez nunca reemplace.

Historias previas del blog

Cultivando orgullo en los Andes

Conocer el futuro

Prediciendo el clima

Ver el video

Hacer un registro del clima

Vea la presentaci√≥n por Eleodoro Baldivieso (en espa√Īol)

http://andescdp.org/cdp16/seminarios/seminario_4_respondiendo_amenazas_productivas/yapuchiris_Prosuco

Agradecimiento

Este trabajo con el clima es financiado por el Programa Colaborativo de Investigación sobre Cultivos (CCRP) de la Fundación McKnight. Francisco Condori, Luciano Mamani, Félix Yana y Santos Quispe son los Yapuchiris que participaron en esta investigación. Gracias a Eleodoro Baldivieso, María Quispe, y Sonia Laura de Prosuco por leer y hacer comentaros sobre una versión previa de esta historia. Las primeras dos fotos son cortesía de Prosuco.

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